Charlotte Mason sin bombo ni platillos

Nancy, desde su blog SAGE PARNASSUS, nos comenta que:
Una vez al mes se reune para su grupo de discusión de Charlotte Mason. Dice que lo llamaría de apoyo pero suena como si tuvieran algún problema. Hmmmmm. Cada vez que se reunen siempre suele salir a colación cómo la filosofía de Charlotte Mason difiere de su entrenamiento como educadoras. A veces el paradigma es el opuesto por completo a como nos enseñaron a enseñar a los niños.
En el capítulo 7 del Vol. 6, Mason escribe sobre el Herbacianismo y como sus efectos se perciben en las clases de su día. La influencia de Herbart se puede ver hoy en clases de todo tipo, desde el “Extremo estudio de unidades que emplean algunos educadores en casa hasta el maestro que enseña con campanitas, silbatos y otras técnicas igneniosas para ayudar a los alumnos a prepararse para el examen. Dice que espera explorar esta asignatura en entradas posteriores, así que permaneced atentos.

Mason expresa lo siguiente en el Principle 11:

“Tal doctrina, el Herbacianismo, para la que la mente es un receptáculo, para la que la importancia de la educación, la preparación de la comida en bocados apetecibles, reside en el maestro.Los niños educados bajo este principio están en riesgo de recibir muchas enseñanzas pero poco conocimiento; el axioma del maestro es que “lo que aprende el niño importa menos que cómo lo aprende”.(Vol. 1 p. 6)

Una de las ideas claves de Mason para muchos maestros en el hogar y escuelas es que el el peso y responsabilidad de la educación del niño reside en el mismo niño, no en el maestro. Contrariamente a esto en el Herbacianismo la idea de “…que los maestros son compendios de todo el saber, que ellos lo tienen y es como si fuera cuestión de desenroscar la tapa y el conocimiento empieza a desparramarse”, es fundamental. (Vol. 6 p. 118 )

Preguntemos a los críticos qué piensan de esto. Quizá cuando lleguen a la universidad finalmente sean dueños de su educación. Quizá, pero consideren al adolescente que ya ha tomado propiedad de esta responsabilidad. Incluso mejor, ¿qué os parece del joven que ya ha hecho realidad este ser dueño de su educación? Mason sabía que los niños tan pequeños como a los 6, sin importar su estatus socioeconómico o si eran varones o mujeres, podían ser preparados para recibir con entusiasmo la responsabilidad de su propia educación.

Desafortunadamente la mayoría de los entornos que brindan las escuelas lo tienen al revés con el maestro como el dueño y señor, el que manda y dispone todo el aprendizaje que se llevará a cabo. Después de todo disfrutamos de la gloria y la pompa y hemos trabajado tan duro para organizar todas las lecciones que sabemos que los niños disfrutarán.

Creo que para muchos de nosotros, bien por nuestras propias experiencias escolares o por cómo se nos entrenó para la enseñanza, el aplicar los métodos de Mason envuelve un enorme cambio de paradigma – es dejar marchar lo que tú quieres, lo que deseas. Al final todo se reduce a ver al niño (y su mente) no como un receptáculo vacío esperando a ser rellenado, pero como un humano creado a imagen y semejanza de Dios.

Y tú, ¿qué piensas?

Mi respuesta a Nancy es que esto fue precisamente lo que me llevó a la filosofía y principios de Charlotte Mason, su entender al niño no como lo que en filosofía llamamos tabula rasa, o ‘empty vessel’ (receptáculo vacío) a llenar por el educador, sino como personas equipadas para aprender. Si al niño le das una dieta (o festín) apropiado, no parará de ‘alimentar su mente’ con ideas de lo que vé en la naturaleza, de lo que oye en los libros que le leemos, de lo que va narrando, lo que va conectando. La educación clásica apunta a que el primer estadio es de mucho almacenamiento de hechos, y si bien estoy de acuerdo con Susan W. Bauer en que los primeros años son estupendos para acercar a los niños a muchas cosas (los egipcios, griegos, literatura, leyendas, cuentos, proyectos, arte, música, deportes, experiencias de todo tipo), como Mason defendió en su día no veo que uno tenga que estar entreteniendo, mostrando tarjetitas como si de condicionamiento se tratara, usando como dice Nancy campanitas y farolitos de colores para captar su atención, y no soy tampoco partidaria de que centremos la enseñanza en nosotros como protagonistas. Lo que “yo” voy a preparar, lo que “yo” pienso enseñar.

Pero no os vengáis a engaño. Muchos confunden a Miss Mason completamente si piensan que esto que ella dice es vivir de acuerdo a los gustos, impulsos y deseos del niño. NOOOOO, ella era estricta en lo que esperaba de los niños. Sus sugerencias para entrenarlos en buenos hábitos a veces la dejan a una medio aturdida porque no sé como vamos a conseguir ese forjamiento de la personalidad tan exhaustivo que pasa por dar ejemplo primero nosotros.

CM nos reta con una responsabilidad muy grande, la de proveer a los niños desde el principio con lo MEJOR en música, arte, literatura, matemáticas. Pensaba que era altamente irresponsable por parte del educador no exponer a los niños a una variedad y calidad de ‘asignaturas’ o disciplinas. Sus alumnos estudiaban historia antigua, historia de la India, de Gran Bretaña, Francés, Alemán, leían a Shakespeare, las Sagradas Escrituras, memorizaban himnos y poesías, poetas los mejores, literatura, la considerada sublime por siglos y en el momento presente, geografía, naturaleza, cronologías, libros de los siglos, libros de temas explorados, compilados y desarrollados por los niños cuando se estudiaba un periodo histórico, con lo que EL NIÑO CONSIDERABA DE IMPORTANCIA. Incluso escribió sobre una dieta equilibrada, ejercicio y su importancia. Pensaba que no era bueno que los niños estuvieran muy ociosos, sino que en las tardes se ocuparan en alguna manualidad práctica. Ella abría las corrientes del saber, y las dejaba fluir para que el niño hiciera sus conexiones, sacara sus conclusiones, reflexionara sobre lo estudiado, lo hiciera propio.

Charlotte Mason se preocupó y desvivió por lograr fue que los niños llegaran a ser personas magnánimas. Para ella la magnanimidad es la capacidad de que una persona, por sabia y educada, cumpla con tareas sencillas de la vida sin altivez y con humildad.

 

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One comment on “Charlotte Mason sin bombo ni platillos

  1. Silvia, no doy a basto!! 😀 no escribas tanto! hahaha

    Ya me bajé el librito ese de los compañeritos, el que decías que era un libro vivo de geografía y tengo pendiente de leer todas las otras entradas! 😀

    Un besito grande :*

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