Categoría: carnaval de blogs

¿Podemos defender el homeschooling sin atacar la escuela?

La pregunta de esta entrada es la tercera convocatoria del Carnaval de blogs que nos hace Lau sugerida por este lema que encontró en FB. Cualquiera estará de acuerdo con este cartel que tiene este hombre sonriente.

Es bien cierto que es ético, inteligente y de buen gusto promover nuestro punto de vista sin caer en ataques ni golpes bajos. Muchas veces he comenzado mis escritos con lo típico de “el homeschooling no es ni mejor ni peor que la escuela, un niño educado en casa puede ser un horror, igual que un niño educado en una escuela puede ser un ciudadano feliz, responsable, etc.” O lo típico que leo por ahí de que el homeschooling puede ser muy reaccionario y la escuela puede ser liberadora. Pero hoy por hoy pienso que esto es aburrido e innecesario.

Es un discurso inservible intelectualmente. Cualquiera con un mínimo de habilidad discursiva y pensante sabe diferenciar entre una disputa verdulera y una crítica seria a cualquier práctica tomada en conjunto, sea homeschooling, educación pública, vegetarianismo, socialismo, religión, ateísmo, lo que quieras. Si soy cristiana, por ejemplo, como resulta que lo soy, no voy a empezar siempre diciendo algo como, “bueno, cada uno tenemos nuestra opinión, una puede ser tan buena como la otra”, ¿por qué? Porque lo que voy a hacer es PROMOVER MI FE, y hacer eso es implícitamente atacar al que no la comparte. Pero ahí está la clave. De qué tipo de ataque hablo. No estoy asesinando por las esquinas a los que disienten conmigo, ni metiéndome con su fe en un plano personal delante ni detrás de ellos. Precisamente, porque respeto a mis amigos, que los tengo, de otras creencias, les he dicho y a veces les digo que la mía es una creencia que defiendo hasta la tumba si fuera preciso, y lo digo con seriedad. No sé si llegado el caso estuviera a la altura, eso sólo me incumbe a mí, sólo digo que intelectual, espiritual y emocionalmente esto es lo que defiendo. Así como el resto de mis convicciones, si no, ¿qué pintan?

En cuanto al homeschooling. Pues si pensara que no es mejor que la educación en escuelas no lo practicaría. Por eso cuando veo los puntos oscuros de la educación pública, los menciono. Con honestidad intelectual, porque existen, porque es una reflexión a la que todos tenemos derecho. Ahora que por mucho mejor que esta opción sea y por muchos puntos negros que le veo a la educación y por muchos beneficios que le veo al homeschooling, no es que automáticamente mis hijas estén destinadas a romper ránkins académicos, a ser las más felices y desarrolladas del planeta, y que los niños que van a las escuelas estén condenados al fracaso y sufrimiento rotundos. Esto es lo absurdo del tema, que criticar (que me parece mejor palabra que atacar) algo no implica que seamos mejores que todos los que caen dentro de la opción que estemos sometiendo a tal crítica.

Y por último lo clásico de que por la regla inversa los que defienden las escuelas públicas o privadas nos podrían bien atacar a los homeschoolers. Faltaría menos. El ataque crítico y honesto es, no sólo razonable, sino deseable para la salud de cualquier sociedad. El problema es que en muchos casos no hemos salido del ataque verdulero y personal.

Creo que no es shock para nadie saber que  los padres homeschoolers hay ocasiones en las que hemos criticado a las escuelas en privado. Nunca he presenciado lo opuesto, porque nunca he estado en tal grupo, y no voy a asumir que los padres que mandan a los niños al colegio nos pongan de vuelta y media, pero si lo hacen ni me molesta ni me incumbe. Lo que sí nos fastidia a TODOS, son los ataques frontales personales que recibimos por nuestras opciones vitales, provenientes de otros que normalmente, a) no nos conocen, b) no saben nada del tema, c) no tienen ningún interés en establecer una crítica constructiva, d) todo lo anterior.

 

Carnaval XXI ~ El papel del padre

En mi blog en inglés titulé uno de los últimos posts Figs and Finances, y hablé de mi marido y lo maravilloso que ha sido como cabeza de familia, esposo y padre por los casi diez años que llevamos juntos. Pero este es el post del carnaval que propuso Andrea, y voy a responder su cuestionario lo mejor que pueda.

  1. Toma de decisiones: las decisiones en mi casa las tomamos y discutimos los dos. En cuanto a lo que hacemos en el día a día, yo tengo libertad de escoger, pero Steve (mi marido) sabe cuáles son mis principios, lo que hago con las niñas durante la semana, y a pesar de no emocionarle como a mí la pedagogía, de tanto oirme sabe quién es Charlotte Mason, y si necesito salir de una duda en cuanto a por dónde seguir, le digo y nos sentamos con calma, expongo mis cuestiones y me da su opinión, su guía, o su apoyo.
  • Responsabilidades: las responsabilidades también las tenemos divididas muy ecuánimemente. Bueno, diría que Steve incluso se carga con más que yo. Claro, como yo soy quien está en casa con ellas cuando él trabaja fuera de casa pareciera que yo llevo las responsabilidades de la educación. Pero si consideramos que para mí la educación no es sólo cuando te sientas en la mesa con una plana de escritura, Steve tiene muchas responsabilidades. El lee la Biblia a las niñas, otros libros, las lleva a sitios por su cuenta, las enseña en el jardín, las corrige y si hace falta (que hace falta a menudo, ja ja ja) las pone sus consecuencias o castigos, y desde que nacieron se ha encargado de igual cambiar un pañal como de bañarlas, cantarlas…y me asegura que me calme porque si llegado el caso requieren aprender cálculo, él se encarga, ufff, menudo peso porque a pesar de todo el bombo que he hecho con las mates hasta ahí no creo que llegue. Pero seguro que al final ni lo vean.
  • Enseñanza: Participación ¿Qué, cómo, cuándo y cuánto? Y dónde, digo yo…En serio, Steve participa en los fines de semana y durante la semana cuando regresa. Claro, volvemos a lo de antes, si yo estoy en casa con ellas pues normalmente me gano el premio a las horas cumplidas. Pero en un futuro imagino a las monas preguntándole al padre algo por videoconferencia. Por lo demás, él sigue participando en especial en su tiempo con ellas y en vacaciones, etc. que aunque no es participación formal es un aprendizaje incalculable el que sin querer los niños alcanzan.

  • Miradas del proceso formativo: Semejanzas, tensiones y contradicciones en las mirada educativa de los adultos involucrados. Aquí no hay problema, se hace lo que YO digo y ya está…je je je. Tenemos nuestras tensiones, nuestras contradicciones en cuanto a cómo educarlas, a lo que debemos hacer o decir, o corregir, o dejar que hagan, pero siempre terminamos hablándolo y llegando a un acuerdo. Intento aprender a morderme la lengua un poco y sacar los temas en los momentos adecuados, porque a veces soy un poco irritante. Ambos nos parecemos mucho en que somos muy cabezotas e impacientes, pero nos amamos y ayudamos con nuestros problemillas.
  • Afectividad. Ni que decir tiene que mi esposo da el 200 por ciento aquí. Sin su apoyo y su amor por sus hijas y por mí no estaría escribiendo este post sino en un centro para los que han perdido el juicio.

  • Temores:  siento que yo tengo más que él. A veces sólo veo lo pequeño porque el día a día llega a consumirte, o al menos así lo vivo yo. El piensa que vamos por buen camino, sin tirar cohetes ni alardear y con nuestros baches, pero él se siente muy satisfecho de cómo crecen nuestras hijas. Ve en ellas dos personas con voz propia, que están empezando a responder positivamente por ellas mismas y que aprenden de todo y con todo.
  • Esperanzas: todas las del mundo. De que respeten y amen a Dios y a los demás, que sean personas íntegras y que tengan su lugar en la vida mientras esta les dure y que a su vez puedan dar cuenta a los demás de la esperanza que vive en ellas.

  • Opinión de los niños al respecto. Mis hijas son pequeñas pero de momento les gusta mucho lo que hacemos, según la mayor, quisiera que construyéramos una escuela para que ellas, nosotros y sus amigos todos aprendieramos en compañía. La pequeña dice que su escuela sería de bebés para ella cantarles y enseñarles a caminar y darles de comer alimentos saludables. La mayor también les iba a enseñar español y a dibujar, y no sé que cuantas cosas más, también iban a comer juntos brócoli y queso.

  • Un gran etcétera. Por último quisiera añadir aludiendo al comentario que dejó en su entrada Andrea, que es posible que cuando uno pasea por los blogs se encuentre muchísimo con madres que escriben sobre el currículo que siguen, que cuentan sus logros y dificultades en esto del homeschooling, pareciera que el padre es invisible. En mi caso si así parece no es porque lo sea, sino porque a mí me encanta hablar, escribir y blogear, y a mi marido NO, punto. Pero sí está muy presente emocionalmente, espiritualmente y físicamente. Si parecemos conservadores quizá es que lo seamos. No me molesta la etiqueta en absoluto, de hecho por convicción no soy liberal. No somos déspotas ni tiranos tampoco, conservador y liberal son dos ideologías en las que hay muchos paradigmas y los extremos existen en ambas. El tener creencias religiosas y enseñarlas a nuestros hijos no quiere en absoluto decir que seamos dogmáticos, pero sí considero que tenemos nuestra autoridad como padres, como Paloma escribió en uno de sus posts. Y si para otros lo somos, pues qué le vamos a hacer. Yo puedo explicar y contar que si alguien quiere pensar lo que piensa poco puedo hacer para cambiarlo. En su momento mis hijas se harán adultas y decidirán por sí mismas. Nosotros no podemos dejar de vivir como somos y conforme a lo que creemos, en la esperanza de que ellas se planteen la vida tan pintoresca como deseen pero con las mismas creencias de base. Claro que sabemos que está la posibilidad de que no, de que escogan creencias diferentes. Dios no nos ha creado autómatas ni espera que así hagamos con nuestros hijos. (A propósito, debéis ver este video que me mandó Greisi de cómo Skinner tuvo a su hija en una jaula por once meses…) No hay neutralidad en ninguna institución, ni en la familia, ni en la escuela, ni en el trabajo. La escuela, por el hecho de hablar de diferentes creencias no es ni mucho menos un lugar neutral. Esa preocupación de muchos porque los niños no sean indoctrinados cuando se educan en casa es ridícula en la mayor parte de los casos. Claro que se les indoctrina en muchos lugares, por ejemplo en las pandillas, los medios de comunicación nos intentan indoctrinar a todos, todo puede potencialmente ser una plataforma para indoctrinar. En mi casa claro que se habla de otras creencias, al igual que se conversa y discute, conocemos y convivimos con otros con ideas diferentes en cuanto a nutrición, medicina, con gente de otras culturas, razas, ideologías. La diferencia entre las sectas y los homeschoolers es que nosotros educamos con convicción y en LIBERTAD DE PENSAMIENTO, y en las sectas y en muchas instituciones se te castiga por pensar diferente y se te impone a la fuerza con chantajes y amenazas el permanecer en ese grupo con esas creencias. La verdad, como dices Andrea, yo no puedo hablar por los demás, no sé cómo cuezan sus habas los otros homeschoolers, nosotros navegamos un barco con mi marido como capitán, yo al mando del timón, y las niñas jugando y dando guerra en la cubierta.

 

Carnaval XX, LAS odiadas/amadas MATES

La verdad es que me comenzó a interesar el tema de las matemáticas a raiz de plantearme que mis hijas van a llevarse una primera impresión sobre ellas dependiente en gran medida de cómo vean que es nuestra relación con la materia.
Me consuela un poco el hecho de que mi marido tuviera éxito con el cálculo en la universidad, y el de que cuando lo he necesitado, he podido aprobar matemáticas aún no siendo mi fuerte en mis años de estudios. Seguro que alrededor vuestro, si vosotros no fuísteis muy buenos con las mates, podáis encontrar a alguien quien os ayude, amigo, vecino, pariente, maestro…y nunca es tarde para formarse un poco en este terreno.
Como Zinnia dijo en una de nuestras conversaciones por Skype, lo cierto es que se enseñan MUUUUY MAL en general, y los que educamos en familia no queremos que nuestros hijos tengan que sufrir el mismo disgusto y odio por las matemáticas.
En mi casa como yo soy una persona de “LETRAS”, pues asumo que el ‘gen’ ha sido trasmitido a mis dos hijas, que encima, como niñas, caen el los estereotipos de personas muy verbales y artísticas, lo que siempre he asociado con el lado del cerebro en guerra con las matemáticas. Lo cierto es que no existe tal gen, ni el de letras, ni el de matemáticas, pero sí veo una predisposición natural en algunos de nosotros hacia un talento en especial u otro. Lo que deseo es que el que es de “mates” no odie la literatura, y el que es de “letras” no esté intimidado por las matemáticas. Si bien todos terminamos escogiendo algo en nuestras vidas, que las demás puertas a otras ramas de conocimiento no queden bloqueadas, sino simplemente estén ahí, dispuestas a ser abiertas cuando la ocasión, necesidad o puro placer nos empujen a abrirlas.
Después de ver los 29 episodios de la historia de las matemáticas de la BBC, me he dado cuenta de que las matemáticas no están separadas del paradigma de la época, de la filosofía imperante, el arte, la ciencia, y en particular de la tecnología (podemos incluir física, arquitectura, y muchos otros dominios del saber que son impactados por la matemática y viceversa)
Africa, Marvan, Meni, y muchas otras podéis encontrar ideas de cómo utilizar manipulativos (cosas que uno tiene por la casa) y visuales para hacer ejercicios matemáticos. Mi camino preferido para introducir matemáticas es mediante EL JUEGO (cartas, dominos, damas, ajedrez, juegos de estrategia, construcción), y por supuesto LEGOS. En mi casa coleccionamos tapones de diferentes botes y botellas, y con ellos agrupamos, clasificamos, vemos diferencias, semejanzas, etc. También nos gustan los acertijos y cuentos y leyendas que hay que resolver, y las diferentes formas de escribir los números en diferentes paises. Una parte de la matemática según Marilyn Burns importante y que en los colegios no se explora tanto es la estadística y predicción, tampoco se le da a la geometría el ‘espacio’ necesario.

Y no sé si esto es parte de las matemáticas, pero a nosotros dos nos gustan las finanzas y somos buenos en ese aspecto con los números, aunque no podamos sumar rápido cuando jugamos dominó con los amigos o se nos olviden algunas de las tablas de multiplicar.

Si os interesa, hay en inglés varios artículos sobre las matemáticas donde se discuten en contexto sobre el porqué las niñas suelen ser ‘peores’ para las matemáticas, o por qué los colegios tienen tal fracaso con las matemáticas.En este artículo en PSYCOLOGY TODAY, se desmontan mitos como el de la dificultad de las matemáticas, y se habla de la importancia de que los niños se hagan dueños de su propio conocimiento. En mi otro BLOG en INGLES en el apartado de la derecha de MATH hay diversos enlaces a recursos de interés.
http://www.inlinkz.com/cs.php?id=6698

1 + 1 no siempre es 2 * PROXIMO CARNAVAL

Ay, me faltan dos vidas, una para escribir en los blogs y otra para leerlos y comentar.

¿Qué hemos estado haciendo? De todo y nada. Ya hay mucha gente que está en el modo veraniego, los niños salen de clases este jueves y en el grupo de homeschoolers estamos de fiestas, salidas a parques de los chorritos, como los llamamos, y de ‘fin de curso’, que no es que hallamos finalizado nada por casa, pero que es buena excusa para juntarnos con amigos y comer helado.

La pizza de la izquierda es casera y con pan totalmente integral. Sólo lleva harina de trigo morena? (100 percent wheat), un poco de levadura, 1/4 de aceite vegetal, y unas dos cucharaditas de azúcar morena. Como a mi amiga le quedaba muy mojada y a mí me gusta crujiente con el tiempo en el horno que me dijo, varié la receta y la puse primero sóla, a los 10 minutos la saqué y le puse un poco de salsa de tomate, el queso, aceitunas, y le puedes poner lo que te guste en tu pizza. La seguí cocinando hasta que quedó a mi gusto, y esta vez el pan quedó crujiente y quedó rica. Claro que este pan no es como el blanco, tiene un gusto menos refinado, pero a todos nos encantó. Esta es la porción y la ensalada que se comió mi hija mayor.

 

También estamos recogiendo nuestros primeros higos. Preparáos para muchas fotos. El higo es la fruta más fotogénica dicen, y a mí me encanta comerla y fotografiarla, ambas cosas. En cuanto a lo que aprendemos, pues seguimos creando (tengo que enseñaros unos bolsitos inspirados por Meni que está haciendo mi hija mayor), seguimos leyendo, he recibido un libro de tres que pedí de una serie de la que ya tenía uno llamado GARDEN WIZARDRY, y ahora recibí SCIENCE WIZARDRY, y me faltan por recibir MATH WIZARDRY y GEOGRAPHY WIZARDRY.
Los pedí sin costo desde esta compañía de intercambio de libros en la que puse 10 libros para enviar por lo que me gané dos créditos, y dos de esos 10 libros me los solicitaron con lo que los mandé y me gané otros dos créditos. Tenía cuatro créditos acumulados, y ningún libro que me gustara pedir. En la tienda de libros usados encontré GARDEN WIZARDRY por 35 centavos de dólar, y puse “math” en la búsqueda para ver qué había para usar los créditos y me encuentro con MATH WIZARDRY, con lo que ví que era una serie y están fenomenal.

Pero al título de esta entrada, ¿cómo que 1 + 1 no es siempre 2? Pues no, si mides una taza de alcohol y en otro recipiente una taza de agua y los mezclas, tendrás menos de dos tazas (cups es la medida que usamos). Porque las moléculas del agua en los espacios de aire se llenan con las moléculas del alcohol, haciendo que la mezcla tenga mayor densidad y menor volumen.

Zinnia me pasa el relevo del carnaval para el mes de Junio. La verdad es que ya se han tocado muchos temas y muy interesantes en las ediciones del carnaval, el que voy a hospedar es el número XX ya. Y en sus inicios fueron otras familias y algunas que siguen las que aportaron y compartieron experiencias y reflexiones interesantísimas. Las podéis leer en el blog de Madalen. Como tema estuve pensando en tres cosas, una en la televisión y medios de comunicación, que ya salió y de la que podemos leer dos entradas en Tiempo para la Familia. Y también pensé en la crianza de los hijos, en cómo nos vemos como madres, etc. de lo que estoy viendo bastante en vuestros blogs, desde libros hasta reflexiones, etc. Pero al final me decidí por algo que como sabéis me llama la atención últimamente, las amadas/odiadas/encumbradas/pisoteadas MATES. Estoy viendo estos documentales de la BBC, que me están FASCINANDO. Yo entiendo que no todos estamos destinados a ser genios de las matemáticas, como la mayoría no escribiremos un libro o chefs famosos, qué se yo. Pero como padres que educamos en casa, podemos hacer que nuestros hijos no tengan nuestras fobias (si es que las tenemos) a las mates, y que tengan una visión más saludable que aquella con la que muchos crecimos, o que tengan el mismo amor que nosotros sentimos hacia esta disciplina que ha fascinado a todas las culturas desde la antiguedad hasta la fecha.

Aquí van los puntos orientativos que no debéis seguir a raja tabla, podéis contribuir algo sucinto o elaborado a vuestro gusto, pero sí me gustaría que compartiérais, aunque fuera una cosilla, porque tenemos esa curiosidad por saber qué pasa por vuestros hogares en lo que a las mates se refiere.
¿Cuáles son tus recuerdos de las matemáticas? Se te dieron bien, mal, qué ejercicios o modo de enseñar y aprender viviste.

¿Recuerdas a algún profesor de matemáticas¿ ¿Como era?

¿Tuviste que utilizar esos conocimientos en tu carrera o estudios posteriores?


¿Jugabas en tu casa o con amigos algún juego para el que se requiriesen habilidades matemáticas sabiéndolo o sin saberlo?


¿Piensas que las finanzas tienen que ver con las matemáticas? ¿Puede alguien ser bueno con la economía y no con las matemáticas?


¿Por qué hay muchos a quienes no le gustan las matemáticas? (Crees que se debe a que no tuvieron una buena experiencia, o puede que haya más razones).

¿Les gustan las matemáticas a tus hijos? ¿Qué utilizas para que las aprendan? ¿Te preocupa que no se les den bien? ¿Te preocupa que no sepas enseñarles porque no tengas conocimientos suficientes?

¿Consideras exitoso a tu pareja o a tus familiares, a amigos o conocidos que quizá no sepan matemáticas o no fueran exitosos en esta materia de pequeños?

¿Qué piensas del clásico comentario de cómo van a aprender tus hijos en casa si no sabes matemáticas (y por extensión otras materias como física, química, estadística?

Si gustas, comparte recursos y entradas antiguas o nuevas donde hables de cualquier actividad, tema o libro que se relacione con las mates.

No necesitas contestar a todo ni mucho menos. Si gustas comparte algo por poco que sea, no seas como le dicen a Andrea, RATA y participa. Muchos esperamos tu respuesta para liberarnos del mal de las mates que también es otro de esos virus que azotan a muchos hogares.

 

Carnaval de Blogs XIX. Qué comemos y cómo nos curamos

¿Vamos al sol a tomar vitamina D, mami? Comentarios como este o el de ‘mami, el kiwi tiene antibiótico’, son comunes en mis hijas que poco a poco aprenden lo que es saludable, lo que no, y se involucran en el proceso de comprar los alimentos con nosotros, cultivar unos poquitos, y preparar comidas con nosotros.

Como dice Andrea de “Educando en casa”, el balance entre lo práctico y lo saludable es nuestra meta. Estamos constantemente aprendiendo y mejorando, y para nosotros lo importante es contribuir todos a mejorar nuestra nutrición y nuestro cuidado de la salud.

En Houston tenemos a disposición en las tiendas y mercadillos fruta y verduras cultivadas localmente y orgánicas, otras de muchos lugares diferentes, varias secciones de productos internacionales, hispanos, los más consumidos en USA, es decir, que todos podemos cocinar cualquier tipo de comida, italiana, mediterránea, centro americana, latina, china, india, tai, griega…lo que quieras, aunque por ejemplo cuando cocino lentejas o platos de la gastronomía española, igual igual no quedan, claro.

En mi casa cocino yo normalmente, pero a mi marido se le dá muy bien hacer barbacoas y cocinar en el horno. Los domingos deja pollo, maiz, patatas, en el horno programados y al venir de la iglesia nos recibe el aroma de la comida recién hecha.

Ya no tenemos la costumbre de comer pan a diario como en España o Malta, y sólo compramos pan de sandwich que aquí algunas marcas lo venden de veras sin enriquecer, sin blanquear, con harina cien por ciento ‘whole wheat’, pero hay que mirar bien y pagar un poco más. Me gustaría ir haciendo transición hacia pan hecho en casa, como Zinnia y otras que he ido observando.

Respecto a lo que comemos habitualmente procuro como toda madre incluir verduras y frutas, pescado y de carnes pollo y pavo en general. Tampoco comemos embutidos de cerdo (pero eso he de confesar que si lo extraño, sniff, sniff). También hago sopas variadas, lentejas, garbanzos, y de mi estancia en Guadalajara, Jalisco, y mi convivencia y amor por la comida de El Salvador, Colombia (un poquito), y Méjico en particular, nos gusta comer frijoles refritos y enteros, y tortillas de maiz y a veces pupusas o tortillas recién hechas, en eso no resistimos la tentación. Las pastas y arroz comemos el que llaman ‘brown’, y no bebemos otra cosa más que agua salvo en algún que otro convite. Nunca nos ha gustado la leche tampoco, compramos la del 1%, que cuando te acostumbras está bien pero que en principio nos parecía aguachirri, y las peques de la leche materna pasaron a la comida de mesa sin nunca haberles interesado mucho la leche, ni en biberones ni bebida.

Del huerto no nos subsistimos pero disfrutamos muchos regalos estupendos como las habas que hago en sopa, ahora tengo un calabacín (zucchinni) bien grande resultado de esas flores amarillas que puse del huerto. Limones, hierbas como orégano, albahaca, menta, los higos deliciosos, hemos tenido okra, algunos tomates, poca cosa pero muy apreciada.

Y cómo nos curamos. De momento vamos al doctor tradicional, pero por suerte vamos muy poco, a las niñas una vez al año, dos a lo sumo si sus toses se les pegan a los bronquios. Yo sólo voy a los chequeos mínimos y punto, y estoy pensando en ir a un doctor alternativo (o curandero moderno, ja ja ja), porque varias personas a mi alrededor están teniendo buen resultado con este tipo de medicina más natural y preventiva. Pero como he ido leyendo, nosotros igual nos curamos durmiendo, descansando, con té caliente y miel, y algún que otro jarabe corriente que es más el hecho de que ‘papi me dio una cucharadita de jarabe para que mejore’, que el jarabe mismo, porque como dice el refrán, los catarros nos duran una semana con medicina, y siete días sin ella.

No sé si soy yo, pero me parece que veo un poquito de psicosis en algunas familias que nos rodean, y una visión del asunto que a veces es lo que produce un clima de enfermedad. En otras palabras, muchas madres ven a sus bebés que lloran, o se despiertan en la noche, o tienen un ojito un poco rojo, o un sarpullidito en la frente, o les nacen los dientes, o los hijos traen moquitos, una tosecilla, un poco de diarrea, y ya están con el LO VOY A LLEVAR AL MEDICO A VER QUE ME DA. Yo si me vienen con alguna dolencia, siempre le quito peso al asunto, no me gusta que se críen en la estrechez de pensar que cualquier cosita requiere una medicina, pastilla, jarabe, un remedio instantáneo. Trato de que piensen en qué podemos hacer como descansar, beber un poco de zumo de limón, que piensen si se han empachado con demasiados dulces en el cumpleaños al que fuimos (quiero que tomen conciencia de la relación entre lo que comemos y hacemos y cómo nos sentimos).Cuando mis hijas tienen algo de tos lo que saben es decirle a la hermana, ‘NO, no bebas de mi vaso que te puedo pegar mis virus”. También procuro que salgan al aire y al sol cuando y cuanto podemos, creo que les hace bien para su salud en general. Y el hecho no tanto de no ver tele como de no ver los anuncios (comerciales), es genial para no ver toda la basura que te lanzan y te incita a comer entre horas, comer frente al televisor, y picar tantas cosas sin valor nutritivo.

Por último me gustaría añadir que tratamos en todo lo posible de que las niñas prueben de todo y darles ejemplo. En mi casa lo que hay de cenar es lo que hay, es lo que ‘el convento ha provisto’, como dice mi marido “that’s what the convent provided”, y si no comen de lo que hay se les pone a lo siguiente o no tienen el privilegio de tomar algo más tarde que les gusta, a veces simplemente las ‘amenazamos’ con no poder comer el chicle típico que les dan los domingos, y eso es suficiente para que se coman su ensalada, coliflor, brícoli, pescado, o lo que haya que comerse. Pero no todo es tan perfecto como suena, hay rachas en que comemos peor, cuando tenemos visita y vamos a restaurantes, o cuando viajamos a Europa. Pero, en fin, ahí vamos luchando por una mente sana en un cuerpo sano.

Quizá os acordéis de este email que circulaba bastante hace un tiempo, el otro día encontramos el libro en la biblioteca y nos está encantando ver lo que ya habíamos visto en las fotos y otras fotos e información adicional.

Gracias Zinnia por proponer un tema tan jugoso como el elegido para el carnaval.

XVII Carnaval de blogs

En respuesta a la pregunta sugerida por Madalen en el XVII Carnaval de blogs en la que nos pregunta ¿Cómo se sienten las familias homeschoolers al ser investigadas como una especie de fenómeno antropológico?

Según la foto debería responder diciendo “como pez en el agua” ¿no? Lo cierto es que quizá yo no sea muy adecuada para responder, ya que en Texas estamos de momento (y digo de momento porque hay un ambiente general de politización del “homeschooling” en todos los Estados Unidos. Ya que el movimiento está ganando momento y creciendo en número, las polémicas sobre regulación y luchas de poder, enfrentamientos ideológicos y diferentes noticias y ‘propaganda’ presente en los medios de comunicación), pues iba diciendo que de momento gozamos de una libertad enorme. Para que os hagáis una idea, si entráis aquí veréis porcentajes y estadísticas en todos los estados menos en Texas, donde veréis un párrafo escrito con un estimado del número de familias, ya que al no tener que registrarnos no se tienen números concretos, solo proyecciones.

Pasando a lo personal, soy madrileña nacionalizada estadounidense casada con un maltés también nacionalizado, y tenemos dos hijas nacidas tejanas. Nuestras familias no viven aquí y están de acuerdo con nuestra decisión. Mis padres quizá por el hecho de que di clase aquí por seis años, mi suegro no se mete, y mi suegra que es muy inteligente y autodidacta y que también ha trabajado con niños en escuelas en Malta está encantada y me respeta y apoya en la distancia. Mi única cuñada tiene una hija a la que por unos años también educó en casa por los contínuos cambios de residencia debido al trabajo de su marido y también está a favor. Y alrededor hay muchas familias en esto así que no nos sentimos nadando contra la corriente, aunque siempre existe el estrés y presión autoimpuesta o que te llega por ser en nuestro caso primera generación.

Acotando la respuesta de modo más preciso nunca nos han entrevistado, ni nadie nos ha preguntado nada en concreto para agregarlo a un blog, escrito, o documento de estudio de familias que educan en casa. En países como España, donde todavía hay que litigar en los juzgados, parece que las familias que optan por esta forma de vida y enseñanza son observadas más de cerca, así que leeré las demás respuestas con interés.
Para concluir simplemente diré que en general en mi casa somos bastante abiertos y nos gusta mostrar lo que hacemos sin reservas. No tenemos problema en declarar que somos cristianos, que creemos en Dios y en el derecho y responsabilidad de atender, proveer y educar a nuestras hijas. Claro que si la persona tiene malas intenciones tendrá que vérselas con nosotros dos que somos igual de majos que obstinados y no nos gusta ser presa de manipuladores. Entendemos que incluso en el caso de que nos hagan justicia siempre va a haber quien esté en desacuerdo con nuestra decisión y me parece bien, que cada país con sus leyes, procedimientos e individuos trabajando para mejorar y crecer en sociedad decida.