Categoría: Naturaleza

Segunda visita a la pradera

Donde vivimos, hace unos cuarenta años era una pradera. Ahora sólo queda una pequeña parte y hay una organización para preservar la pradera que da tours a los niños y grandes, y GRATIS el pasado sábado fuimos a unos 30 minutos a una de las propiedades de este centro de CONSERVACION DE LA PRADERA. La visita fue de 6 a 8 y por si no estáis familiarizados con el clima de Houston, es húmedo y muy caluroso todo el año quitando unos días de frío moderado.
Al principio las peques estaban un poco enfadosas porque no habían dormido la siesta y venían cansadas de nadar y ver el partido USA vs England. Pero al rato fueron calentando motores y terminaron caminando y explorando las diferentes cosas que nos explicaban.

A mi marido le FASCINO la visita, en particular las hormigas granjeras, que a diferencia de las de fuego no pican en cuanto te ven. Estas tienen una cabeza enorme y los hormigueros y caminos que forman son montañitas de un tamaño considerable. También con una red atrapamos insectos para observarlos y soltarlos, y pudimos observar varios saltamontes, arañas, escarabajos. Nos enseñaron dos tipos de rastrojos de la pradera, uno benigno, el autóctono, y otro maligno para la flora y fauna porque crece descontrolado, el que vino de Europa y se coló en el hábitat de la pradera. El maligno es una V angosta, el otro tiene brotes que salen hacia varios lados, y las esporas son más oscuras y la textura más tersa y como de plástico en el maligno, el nativo es más suave y peludo. (Los podéis ver en la foto junto a las semillas).
Por último las niñas encapsularon semillas en bolitas de arcilla las cuales plantaremos en enero/febrero, y de las que supuestamente saldrán una o más variedades de flores como pajitas de la pradera que podemos quedarnos en nuestro patio o llevar a la pradera, como prefiramos, porque incluso desde casa ayudamos a que se extienda la semilla y a que vengan pájaros e insectos que se nutren de ella.